La praxis social y política del respeto

A lo largo de la historia, el hombre no ha dejado de valerse de su astucia para actuar en beneficio de sus intereses. Sin embargo, al intervenir en situaciones particulares donde su fuerza luce necesaria, el resultado ha sido bastante distinto. Particularmente, porque no ha comprendido debidamente el aporte de valores relacionados con la moralidad y la ética. Asimismo, con el respeto. Razón suficiente para incitar conflictos que terminan marcando crudas diferencias. Además, difíciles de conciliar.
Aunque el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, asocia el respeto con el “(…) veneración o acatamiento que se hace a alguien (…) miramiento, consideración, deferencia (…)”, se manejan otras explicaciones que intentan ampliar su acepción. Incluso, más versadas que dan cuenta de la magnitud de la problemática que su falta acarrea.
Son explicaciones tratadas desde la sociología, la política, la filosofía y la pedagogía. Es así como educadores de la talla de Vigotsky o Piaget. Filósofos como Aristóteles o Kant, han dejado ver los umbrales del respeto cuyas brechas semánticas son capaces de desentrañar razones y efectos relacionados con el respeto. Fundamentalmente, en términos de su ejercicio social, política, moral y ético.
Construcción del concepto “respeto”
En cuanto a la formación del concepto “respeto”, podría señalarse la incursión de teorías tradicionales que apostaron a moldear preceptos morales y éticos que pudieron influenciar en la conducta social del hombre común. Ello, en aras de superar agudas insuficiencias expresivas entre individuos que hasta entrada la época del llamado “oscurantismo”, arrastraban gruesos injusticias sociales y políticos en el contexto de sociedades urgidas de combatir el empobrecimiento de sistemas políticos y agotamiento de sistemas sociales de entonces.
Tan abultado decaimiento, avivó modales que acentuaron aún más el atraso intelectual y cultural que intentaba adelantar omisiones y carencias cognitivas que por entonces despuntaban. Esas situaciones hacían más apropiado el ambiente social y político para que el irrespeto cundiera por doquier sin que pudiese evitar categóricamente su inclusión como parte vulgarizada del léxico asumido como fuente de rutina narrativa. Así llegó a suponerse que la educación configuraba uno de los principales aportes que ayudaría a superar tantas injusticias sociales y culturales.
Posteriormente, emergieron nuevas teorías del conocimiento que celebraban la importancia de la educación. Razón por la cual, surgieron fundamentos conceptuales que exaltaban la necesidad de adentrarse en el estudio de la Axiología con el propósito de impulsar cómo, desde el mundo de los valores, sería posible incidir en la reposición de un ambiente cultural que comprendiera la nauraleza del mundo. Al mismo tiempo que se rechazaran buen número de dogmas preestablecidos.
Aportes filosóficos
Pudiera decirse que Inmanuel Kant, fue el filósofo (alemán) que mayormente entendió la significación de la razón como pivote conceptual de la noción de ciertos derechos (libertad) asociados al “respeto”. De manera que a partir de las ideas de Kant, se sentaron las bases de una nueva forma de pensar. Y por tanto, de actuar, al punto que atendió la significación del concepto “repeto” y sus implicaciones. “La Crítica de la razón pura” (1781), “Crítica de la razón práctica” (1788), “Crítica del juicio” (1790), “Metafísica de las costumbres” (1797), especialmente, aluden al respeto en su forma de razón humana.
Atender y entender el ejercicio del respeto considerando su relación con el ámbito político, moral y ético bajo el cual el ser humano formaliza su conducta, implica actuar sobre lo posible dentro de lo político. Bajo. El influjo de la ética pública. Y recogido dentro de la moralidad. Siempre, en función de la convivencia necesaria y adecuación de las pertinencias que ocupan cada situación o inr¡tercambio de pareceres u opiniones entre personas con intereses en pugna o coincidentes.
Para comprender mejor el significado del valor “respeto”, luce inminente adentrarse a su concepción apelando al análisis de la razón. Inclusive, a procesos de construcción de significados a través de símbologías que exaltan la educación. Es un tanto la ruta que hace fácil llegar a entender cómo se forman las presunciones de quienes se arrogan actitudes de superioridad toda vez que el poder ocasional les brinda alguna oportunidad de intervenir ante situaciones de conflicto. (Teoría de la socialización)
A manera de conclusión
Kant con su filosofía moral, logró entrever que “ el respeto es una conducta moral que busca reconocer y tratar a toda persona como alguien que posee un valor en sí mismo, porque cada ser humano es un fin en sí mismo y no un medio para los fines de otros.
Por consiguiente, se refiere al respeto como el derecho más sublime. Que está por encima de todos. Por eso lo califica como el derecho que tiene cada individuo a ser tratado con respeto pues reune todos los derechos y los muestra en una única identidad relacionada con la dignidad de la persona.
Sin embargo, en el ejercicio político, el respeto se desdibuja de su connotación filosófica para surgir desfigurado por la violencia moral y la ausencia de consideraciones éticas. Tal situación ha permitido la transgresión del respeto. Y es lo que arroja la inercia política cuando en sus agentes crece la mediocridad aocstumbrada a juzgar a quienes encuentre a su paso. Ello, con la intención de minimizarlo ante sus capacidades y empobrecer la dignidad de la persona a quien se dirige la ofensa y la simplificación soez, injusta y falseada del potencial humano del otro.
Es lo que, en un ámbito en el cual a los ojos de Dios todos somos valiosos (Efesio 6, 9), se asienta el valor del respeto. Lo contrario incita al vulgar e impropio retroceso de la praxis social y política del respeto.