Lecciones de La Haya
Fernando Hormazábal Díaz
El actual litigio que se lleva a cabo en el tribunal de La Haya, nos deja dos lecciones -aun sin conocer cuál será el fallo- lamentablemente negativas para nuestro entorno.
En primer lugar, el desconocimiento generalizado sobre los antecedentes históricos de nuestras relaciones con Bolivia, motivado por la legendaria omisión en las mallas curriculares de los planes de estudio en los diversos niveles de la educación y la falta de empoderamiento de los profesores del ramo. En segundo término, la nula acción comunicacional por parte de los sucesivos gobiernos, no obstante la oportunas y reiteradas denuncias hechas tanto por historiadores como diplomáticos, a pesar de que en el pasado gobierno se creara una comisión especial, para revertir y enfrentar la distorsionada imagen que se ha hecho sobre nuestro país, con cero o desconocido efecto, agravado incluso por algunos personeros políticos que en su afán de buscar dividendos políticos han caído en este juego, hábilmente llevado a cabo por el presidente Evo Morales. Si lo lleváramos a un contexto futbolístico, diríamos que la nación altiplánica en ambos factores nos ha ganado por goleada.
A tal extremo hemos llegado, que el 19 del presente una canal de televisión, en un programa matinal- con mapa incluido- afirmó que Chile al nacer a la vida independiente limitaba con la Audiencia de Charcas, en el paralelo 25. Esta aseveración, es falsa, aberrante e indignante, demostrando un desconocimiento absoluto de la realidad histórica.
Chile al nacer a su vida independiente tuvo como límite norte el Perú, en el Río Loa, lo que quedó reflejado en nuestra primera constitución. Bolivia nació como país mediterráneo y solo tuvo acceso al mar, cuando Simón Bolívar, ocupó nuestro litoral en Cobija, lo que jamás fue reclamado por Chile. Antofagasta solo fue de Bolivia, a partir del Tratado de 1866.