La Cruz Roja y Theresienstadt, Venezuela y Bachelet
Carlos Armando Figueredo
Cuando los nazis invadieron a Checoeslovaquia ocuparon las instalaciones de un inmueble en lo conocido como Terezin –que los nazis llamaron Theresiendstadt− para convertirlas en una prisión, en lo que llamaban Kleine Festung o pequeña fortaleza. Allí instalaron un campo de concentración, disimulado como una colonia modelo judía para engañar a un mundo al que los nazis querían ocultarle los horrores de los campos de concentración y de exterminio. En realidad, Terezin fue un campo por una parte de trasbordo para enviar judíos a Auschwitz y por la otra un gueto que pretendían utilizar para que el mundo creyera que trataban bien a los judíos.
Durante cierto tiempo, las SS trataron de hacer ver que Terezin era un campo modelo, con fines de propaganda. Ya en 1944, bajo presión permitieron la visita de inspección de la Cruz Roja Internacional. Poco antes de la visita hicieron trabajos de mejoras del campo, para que luciera satisfactorio bajo los estándares internacionales. Dispusieron una zona especial en la que la Cruz Roja pudiera ver los prisioneros, escogiendo a algunos que declararon que tenían buena alimentación, buenos tratos, que hasta les habían permitido presentar una opera infantil llamada Brundibar, crítica de la dictadura. Muchos de los que se prestaron a avalar la farsa, fueron deportados a Auschwitz cuando se fueron los inspectores de la Cruz Roja Internacional.
Si se preguntan por qué este artículo lleva el nombre “La Cruz Roja y Theresienstadt, Venezuela y Bachelet” se debe al hecho de que Michelle Bachelet –la misma que habla de “presunta detención– envió un equipo de su oficina de Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, para realizar una inspección de lo que ella llama “presuntas” violaciones de los derechos humanos. En el curso de la visita que se viene realizando, el régimen dictatorial, previendo la visita, hizo algunas mejoras en hospitales y cárceles que no había realizado en 20 años. Un caso es patente, difundido en videos que se ha hecho viral en las redes sociales: en la visita a un hospital de Valencia no se permitió que el equipo de la ONU visitara lugares distintos de los autorizados por el gobierno, que eran en los que podían apreciarse mejoras; tampoco se permitió que hablaran con los pacientes que no fueran los autorizados. El régimen está calcando lo que los nazis hicieron con Terezin.