Valores y Antivalores

Simón Saba

El tema del aborto ha traído a colación la discusión sobre los valores y los antivalores en la sociedad actual, no sólo venezolana, sino mundial, porque aquí, lamentablemente, estamos copiando esquemas ajenos y no creando propios:si en Estados Unidos se discute sobre el aborto, aquí también; sin en Brasil hay un Movimiento Sin Tierra, aquí hay quienes están tratando de formar uno; si en Sudáfrica se luchaba contra la discriminación racial, aquí también se tenía que hacer lo mismo; si en Francia hubo un "Mayo Francés", aquí se intentó; y paremos de contar.

Sin embargo, muchas veces se olvidan las condiciones de los países donde evolucionaron esas ideas.Por ejemplo, mientras en Inglaterra se explotaba al trabajador industrial con un sueldo mísero y 16 horas de trabajo diarios en condiciones infrahumanas, aquí en Venezuela los obreros agrícolas trabajaban sólo 4 días a la semana, en condiciones onerosas para el terrateniente, y no teníamos ninguna estructura industrial que se asemejara a la existente en Gran Bretaña o Alemania.Por lo tanto, ¿cómo íbamos a desarrollar una "revolución del proletariado" al estilo marxista?No obstante, no faltó quienes lo intentaron y lo siguen haciendo.

Ciclos éticos

La moral en el mundo se comporta cíclicamente a lo largo de la historia. En los últimos siglos podemos ver que al derrape que predominaba en el siglo XVIII y principios del XIX le siguió el conservatismo "victoriano" (atribuido mundialmente a la Reina Victoria) que se mantuvo hasta mediados de este siglo, y que le siguió un nuevo desorden moral desde la década de los sesenta con hippies, marihuaneros y demás.

Podemos ver las imágenes de la Reina María Antonieta de Francia, de George Washington, Napoleón Bonaparte, Francisco de Miranda y Simón Bolívar que aún el día de hoy escandalizarían a mucha gente con su vestimenta.Las aventuras de Miranda en el mundo aristocrático europeo (especialmente en el femenino) no podrían pasarse por televisión por la actuación del filtro censor, salvo que las transmitan a medianoche; igual trato recibiría mucha correspondencia bolivariana y la biografía de Thomas Jefferson.

El posterior ciclo de fuerte moral en el mundo coincide con la revolución industrial y el sobrepoblamiento de Europa, la expansión imperial a nivel mundial de varias potencias y crueles guerras (las guerras federales de Estados Unidos y Venezuela, la franco-prusiana, la de los bóers, las ruso-japonesas, las guerras mundiales, la revolución bolchevique, etc.), las ideologías racistas (nazismo, appartheid, sionismo, la misma política colonialista).En ese período también la estructura económica cambió en los países del "centro".

Por lo tanto, la reacción que le sigue va en contra de todo lo anterior, que son confundidos y mezclados como si fueran algo inseparable.Pero ya en los siglos XVIII y XIX se venían gestando en Europa las ideologías y pensamientos que aún rigen al mundo occidental.El estado con tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial), los movimientos socialistas, los sindicatos, la liberación femenina, la economía clásica, la igualdad humana, y también los racismos, son todos herederos de ideas y filosofías que vienen de esa época.

Pero Europa venía de cuatro hechos de gran trascendencia:el la era de los "descubrimientos", la reforma protestante, la sobrepoblación humana, y la urbanización de la estructura poblacional (hasta entonces primordialmente rural).

Los antivalores de los sesenta

Retomando el hilo, fijémonos que en occidente podemos conseguir que las mismas personas que porclaman unos valores (o "antivalores") pareciera que automáticamente mantienen una posición similar sobre una serie de temas que, en principio, pueden muy bien estar perfectamente separados.

Muchas personas con ideales socialistas, sindicalistas (y gremialistas) a su vez son ecologistas, pro-aborto, anti-imperialistas (sólo en contra del imperio "yanqui", y nunca en contra del imperio soviético), defensores de los grupos discriminados (social, racial o sexualmente), y hasta hay algunos de ellos que son partidarios del consumo de drogas y del homosexualismo.

Por eso, los movimientos feministas que surgieron originalmente en Europa y Estados Unidos (por cierto, en sociedades protestantes, no católicas) a finales del siglo pasado para defender el derecho al voto de las mujeres y las mejoras de sus condiciones de vida (aunque las condiciones de los hombres tampoco eran buenas), rápidamente encontraron acogida entre los grupos ya mencionados, y hasta a los derechos de las mujeres les añadieron el aborto, lo cual no entendemos, porque las madres de todas las especies animales (incluyendo la humana) suelen ser grandes defensoras de sus hijos pequeños.Por supuesto que hay excepciones, como cuando ocasionalmente una perra o una gata se come a sus hijos, o cuando una mujer maltrata o trata de matar a los suyos, que no está sino repitiendo un comportamiento que también se da esporádicamente entre las hembras de los animales.Pero repetimos, son la excepción y no la regla.(Por cierto, cuando una mujer trata de quitarle el hijo a la otra porque el propio nació muerto o con defectos, o roba un niño para adoptarlo, repite exactamente un comportamiento animal). Sin embargo, y aquí viene nuestro juicio de valor, el ser humano tiene una capacidad de aprendizaje que viene dada por los valores educativos, sociales y familiares.Las mujeres que tienen tendencia natural a ser abortista o maltratar o matar a sus propios hijos (las "desnaturalizadas") son una excepción, y por culpa de una alteración legal, su número podría incrementarse, induciendo a las mujeres comunes y corrientes a cometer tales hechos "desnaturalizados".

Se menciona mucho el derecho al aborto en caso de una violación, pero en vez de proponerle la pena de muerte a los bebés, ¿por qué no se le aplica al violador?Sin embargo, los mismos grupos que respaldan el aborto se oponen a la aplicación de la pena de muerte, aún para los delitos más graves.

¿Una paradoja?: Las paradojas

Esta paradoja tiene su explicación.Los movimientos protestatarios de los años sesenta se levantaron contra todo el orden existente.Su frase célebre fue un grafiti parisino que decía algo así como "Quiero que cambie todo.

No se qué es lo que quiero, pero quiero que todo cambie". Por eso no es de extrañar que ecologismo, pacifismo, derrape sexual, lucha anti-discriminación, drogadicción, rock and roll, hayan estado mezclados en los países capitalistas con el socialismo, mientras que en detrás de la "cortina de hierro" se asociaban al capitalismo.Hay muchos que se asombran cuando alguien menciona que hay "ecologistas de derecha", o "pacifistas de derecha", al mismo tiempo que no todos los grupos pro-abortistas son de izquierda ni los anti-abortistas son de derecha.

Nuestra apreciación final es que se mezclaron muchas cosas que no siempre deberían estar juntas, sino que todavía hay mucho de la herencia del "anti-todo".Y en ese espíritu del "anti-todo", también se pusieron en contra de cosas buenas, como la vida del inocente, los valores familiares y éticos, la no adulteración del organismo con alcohol, drogas y otros comportamientos y aditamentos, o el castigo proporcional a los delitos.

El mundo no es tan simple, y tampoco las ideas de todos los grupos ni de todas las personas son iguales. Por cierto, hay otras personas que como vieron que estos fenómenos sociales y culturales en los países desarrollados, a pesar de que se oponían al status quo de sus propias naciones y sus gobiernos, por imitación mal entendida (¿pitiyankee?), las asociaron al país original, y al mantener esas posiciones creen y juran que le están haciendo un favor a Estados Unidos y Europa.Por eso repetimos que no todos los humanos piensan igual y hay para todos los gustos. Espero que estas notas no me hagan perder amistades, porque conozco gente que se encuentra en todo el espectro mencionado y un poquito más.Pero antes hay que resaltar que estas líneas no valen para todo el planeta, sino fundamentalmente a las sociedades europeas y sus descendientes culturales (occidente).

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