19ª Asamblea Anual Latinoamericana de Petroquímica

Desarrollo petroquímico de Venezuela: piedra angular de la política económica

Con clara convicción de que el desarrollo de la industria petroquímica constituye la piedra angular de la política económica de Venezuela y que permitirá superar la crisis, el ministro de Energía y Minas, Alí Rodríguez Araque, ratificó en Porlamar ante la 19ª Reunión Anual Latinoamericana de Petroquímica el objetivo de llevar la producción del sector a 21 millones de toneladas anuales en diez años e invitó a los delegados provenientes de América Latina, Estados Unidos, Europa y Asia a invertir en uno de los negocios de mayor futuro en el país por las extraordinarias oportunidades que ofrece para su desarrollo.

Al acto de apertura de esta reunión internacional de la petroquímica latinoamericana, a la cual asisten unos 500 delegados, contó con la presencia, además del titular del MEM, en representación del Presidente Hugo Chávez, de la gobernadora del estado Nueva Esparta, Irene Sáez de Briceño; del presidente de PDVSA, Héctor Ciavaldini; el presidente de APLA, Jorge Sampietro; los co-presidentes del evento, Eduardo Praselj, presidente de Pequiven, y Pedro Carmona Estanga, primer Vicepresidente de Fedecámaras, así como de diversas personalidades de la isla de Margarita.

En su intervención, Alí Rodríguez anunció la firma del proceso licitatorio para la construcción del gasoducto Anaco-Margarita, así como el de Anaco-Jose, concebido para impulsar el desarrollo petroquímico y garantizar el abastecimiento de gas de la isla de Margarita.

Al iniciar su discurso, el ministro Rodríguez hizo un breve recuento sobre la formación del sistema política del país sobre la base de un Estado cuyo papel fundamental era el de la distribución de renta petrolera. Recordó que el injustificado endeudamiento, unido a otros factores, así como el descenso de la inversión privada desde el 78 y luego la caída de la inversión pública con la baja de los precios del petróleo, más el agotamiento de las viejas instituciones del país, llevaron a una situación compulsiva en todos los órdenes de la vida nacional, con la consecuente reacción de la población venezolana de demandar una nueva formulación de las instituciones, como una manera de contar con instrumentos modernos, eficaces y transparentes en garantía de la realización de un plan económico que de otra manera sufriría la suerte de anteriores y sucesivos planes económicos.

¿Y cómo materializa ese buen propósito? Se preguntó el ministro. &No hay otra respuesta que impulsar un proceso de formación de capitales nacionales, el cual no niega de ninguna manera la concurrencia de la inversión extranjera, la cual, por el contrario, se exige y se reclama. Estamos convencidos que con el concurso de la inversión pública que juega un papel muy importante, del sector privado nacional y externo, es perfectamente posible poner en marcha ese descomunal potencial de que dispone Venezuela, principalmente en el sector energético 8.

Señaló al respecto la definición de políticas las cuales sintetizó en dos grandes líneas. La primera referida a la recomposición de las reservas de hidrocarburos del país. Sólo en la Faja Petrolífera del Orinoco se disponen unos 274 mil millones de barriles, 76 mil millones barriles en crudos convencionales, de los cuales apenas 20 mil millones de barriles entre livianos y medianos, &Queremos ampliar nuestra base de crudos livianos y medianos 8.

Refirió luego las cifras probadas de gas, 147 billones de pies cúbicos, de los cuales, el 90% es asociado y su producción está condicionada a la del petróleo, constituyendo una limitación a los planes de ampliación de la producción petroquímica, estimada para el 2009 en millones de toneladas métrica anuales.

Esto reclama un mejoramiento en la composición en las reservas del gas, ampliando las reservas de gas libre. Para ello hemos creado instrumentos que impulsen su búsqueda, ante la convicción de que existen reservas importantes tanto aguas afuera como en tierra firme. El objetivo es contar con una base sólida sobre la cual alimentar un conjunto de proyectos dentro de los cuales resalta el petroquímico, pero igualmente el sector eléctrico en el consumo doméstico, e incluso la exportación de este insumo, toda vez que de acuerdo a analistas internacionales, el gas tendrá a partir del 2001 un incremento en la demanda que terminará superando a la petrolera.

El Ministro de Energía y Minas, insistió en las grandes potencialidades de Venezuela para el desarrollo de la industria petroquímica y los requerimientos de inversión para acometer tan importante objetivo. &Sólo la construcción de las redes de gasoductos en el país para llevar este insumo a los centros de producción petroquímica, implica inversiones importantes 8.

Destacó que además de las reservas de gas, ubicación geográfica, capacidad de refinación e infraestructura, lo más importantes es que el país cuenta con factor clave, como es el humano. &En todos estos años en Venezuela se logró formar un plantel de primera línea de personal altamente capacitado no sólo en el orden petrolero por razones obvias, sino también en el petroquímico 8.

Expresó su convicción de que la 19ª Reunión Anual Latinoamericana de Petroquímica, servirá para hacer muchos negocios, especialmente con Venezuela e invitó a venir al país a compartir con los nacionales la apasionante tarea de sacar hacia delante a Venezuela, aprovechar las posibilidades que dispone y contribuir al desarrollo y mejoras de los países de la región.

Abogó también por una política de complementación de las economías en un continente con opciones para hacerlo. &Soñamos con un día en que toda América esté cruzada de gasoductos, de líneas eléctricas y estemos interconectados. Así podremos materializar el sueño de nuestros libertadores, desde el norte hasta el extremo sur, con una integración total y aprovechando todas de las enormes potencialidades de nuestro continente