La modernización de Venezuela

Jorge Luis Acosta

Los lideres del estudio de las teorías de modernización y desarrollo como Black, Merkl, Jaguaribe, etc. coinciden que "modernización" es un proceso que adapta a las instituciones políticas tradicionales a funciones modernas, donde el estado tiene relaciones más directas con la sociedad y que sirve de base para el desarrollo económico, social, intelectual y cultural de la nación. Desde 1992, Venezuela se encuentra envuelta en un periodo de revisión de su sistema político, y desde febrero de 1999, esta revisión con el propósito del cambio y transformación de las estructuras políticas ha sufrido una aceleración con la llegada al poder ejecutivo de Hugo Chávez.

En este análisis desarrollaremos las 4 fases que consideramos que Venezuela deberá cumplir para alcanzar un nivel de modernización y desarrollo comparable a las sociedades del mundo occidental:

- El reto a lo tradicional.

La consolidación del liderazgo modernizador.

La transformación económica.

La integración de la sociedad.

El reto a lo tradicional:

Durante esta fase ocurre la confrontación inicial de la sociedad a lo establecido y sus instituciones, con el nacimiento de un grupo de propulsores de la evolución del sistema. Se identifica el punto mas claro de esta fase el levantamiento militar del 04 de Febrero de 1992, donde un grupo emergente de lideres nacionales retó la institucionalidad del gobierno de Carlos Andrés Pérez, a través de un "coup d’etat" que pretendía erradicar del poder a lideres tradicionales, que aferrados a las instituciones establecidas no permitían la apertura de los canales de participación en las decisiones de políticas publicas al grueso de los miembros de la sociedad.

Los lideres tradicionales al ser confrontados por los impulsores de un nuevo estilo de vida política e institucional pueden, entre otras, combatir las nuevas ideas y perseguir a los propulsores de este cambio, discutir estas nuevas ideas, aceptando algunas y rechazando otras, o aceptar estas como validas y propiciar la reorganización fundamental de las instituciones de acuerdo a estos nuevos patrones. Desde 1992 hasta 1999, el proceso modernizador encontró resistencia por parte de los miembros de estas instituciones tradicionales, que a través de tímidos esfuerzos, pretendieron convencer a la sociedad que los cambios si estaban tomando lugar, cuando en realidad la democracia se torno más restrictiva y jerárquica, y desencadenando un deterioro político mayor. El reto mayor lo constituyo la participación política y posterior triunfo en las elecciones presidenciales del candidato del grupo emergente, Hugo Chávez, quien desde Febrero de 1999 asume la presidencia del país y comienza con mucha resistencia la solidificación de su liderazgo transformador.

La consolidación del liderazgo modernizador:

La más dramática de las crisis que enfrenta un proceso de modernización política es la concerniente a la transferencia de poder de los lideres tradicionales a los emergentes. "Transferencia de Poder" es quizás muy simplista para describir estos eventos, ya que la confrontación y el combate político envuelto es de primera magnitud.

La confrontación puede tener tres particularidades. La primera es el cuestionamiento por parte de los políticos tradicionales de la verdadera determinación de transformar y modernizar el sistema por parte de este nuevo grupo. Las diferencias son presentadas a la opinión publica por la oligarquía tradicional y buscan competir en la sociedad por la aceptación o no del programa de modernización. A su vez muestran e identifican aspectos del programa, que desvirtuados, buscan presentar una imagen poco convincente del mismo, pretendiendo crear dudas que minimicen el soporte legitimo a esta iniciativa de cambio político. En Venezuela, esta fase del proceso esta tomando lugar desde febrero de 1999, donde los lideres tradicionales están polarizando a la sociedad al entorpecer las actuaciones de los lideres, que con un respaldo popular legitimo, han sido electos al mostrar la bandera de cambio en sus ofrecimientos electorales. La segunda y más dramática es la revolución que solidifique las estructuras de poder de los nuevos lideres. Esta revolución puede ser violenta o no, así como internas o externas. Las revoluciones más conocidas, Inglesa, Francesa, Rusa, Turca, China, Cubana, Vietnamita, fueron internas y violentas. Las no-violentas son bastante raras, pero las revoluciones modernizadoras más exitosas han sido de este tipo. La eliminación del régimen de Tokugawa en Japón en 1868 fue esencialmente pacifico y es reconocido como un modelo de cambio y transformación en paz social. En Venezuela, con la aprobación de una nueva Constitución, así como la convocatoria a nuevas elecciones de miembros para los poderes legislativo, ejecutivo, judicial, nacionales, estatales y locales permitirá la incorporación de nuevos y modernizadores lideres a las nuevas estructuras políticas determinadas en esta nueva Constitución. Lo que los lideres modernizadores deben mantener es un lenguaje renovador, creíble y que capte el mayor numero de venezolanos posible, logrando de esta manera obtener el propósito final de traer prosperidad y beneficios a la colectividad en un clima de paz social.

La transformación económica:

Una de las metas más importantes de todo proceso modernizador, es el establecimiento de un sistema económico sólido, que permita el crecimiento real del ingreso per capita, caracterizado por una mejor utilización de la producción del país de acuerdo a las realidades culturales de la comunidad. Este incremento de riqueza será solo el resultado de una mejor distribución de la fuerza laboral y los recursos económicos ya existentes, un mejor aprovechamiento de la tecnología, y de una mejor utilización de los recursos naturales. El desarrollo de un plan económico en Venezuela, basado en su proceso historico-social, emulara las condiciones de un modelo Bismarkiano de desarrollo, donde la planificación y acondicionamiento deliberado de la economía es establecido por el estado, y a través de una clase media tecnocratica y emprendedora, quienes asumirán un decidido rol en la unión del capitalismo de estado y la economía de mercado.

El inicio de la fase económica del programa de modernización deberá esperar por el establecimiento de un ambiente político sólido que garantice la tranquilidad política y minimice la tensión social, ya que estas interfieren con la oferta y demanda del mercado, la inversión de capitales y la distribución de riquezas. Sin los mecanismos correctos establecidos, cualquier decisión del liderazgo emergente en economía pretenderá crear riquezas en un sistema establecido por las oligarquías tradicionales que no responde al proceso de cambio que se pretende.

La integración de la sociedad:

La última fase del plan de desarrollo se refiere a la transformación de la estructura de la sociedad de una relativamente regional-proletaria, a una donde la relación propia con las redes industriales y urbanas son más fuertes. Este cambio en la relación individual permite mayores oportunidades en una sociedad más flexible, y con mejor distribución de los recursos en términos de educación, salud, consumo y servicios. El ambiente urbano e integrado permite al individuo un mejor y enriquecido estilo de vida, así como producción masiva para el consumo, un alto ingreso nacional per capita, un alto nivel de educación y especialización, mayores previsiones para la seguridad social y adecuada organización para el disfrute y placer. Igualmente permitirá que un mayor numero de personas suban o bajen en la escala social sin importar sus orígenes sociales. Con respecto a lo político, el ejercicio de poder será cada vez mas especializado, distribuido y compartido, así como los grupos de poder o partidos políticos crecerán y sus lideres dependerán mas de su propio mérito que de privilegios familiares. Cuando un alto grado de integración es alcanzado, la presión por el bien común es mayor que el bien por grupos particulares, y aunque no se elimina el debate ideológico de los individuos, se minimiza el grado de controversia y desestabilización.

Venezuela puede y debe estar en poco tiempo dentro de ese grupo de países modernos como son Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Francia, Alemania, Holanda, Nueva Zelandia, Noruega, Suecia, Suiza, Inglaterra, Argentina, Chile, y Japón. Tenemos la capacidad intelectual y recursos naturales para lograrlo, pero para lograrlo hay que entender que modernización representa un reto recurrente mucho después que su necesidad es entendida, ya que las ideas tradicionales y sus instituciones tienen altísima capacidad de aguante. Los lideres modernizadores deben mantener sus iniciativas mucho después de alcanzar el poder político, y entender que el proceso de transformación económica y social es un proceso continuo que puede tomar años e inclusive décadas.

Doctor en Ciencias Políticas
Jorgeacosta@cantv.net