Los nuevos Goliats
Alberto Krygier
Enfrentamos la realidad. Estamos inmersos en una sociedad
planetaria, interconectada en los campos culturales, políticos, sociales
y económicos, producto de la liberalización y de los grandes
avances en ciencia y tecnología. La esperanza es que esto nos traiga
mejor calidad de vida, sin perder nuestra identidad y significado, lo cual
requerirá de la voluntad y el esfuerzo consciente y constante de
todos.
En el mundo de los negocios, motor de la transformación,
la única forma de sobrevivir dentro de este sistema global es operar
activamente en los mrecados mundiales, comprando, vendiendo y obteniendo
capital. Lo más interesante es que, a pesar de que nadie controla
completamente este nuevo sistema, se requieren empresas gigantes y capaces,
con cuentas bancarias nutridas, sistemas de distribución extensos
y un gobierno fuerte y aliado.
Hace sólo algunas décadas, ilustres economistas
anunciaban que los EEUU pasarían al Tercer Mundo bajo el embate de
Japón, Alemania y los Tigres Asiáticos; sin embargo, los empresarios
estadounidenses reaccionaron, y con técnicas avanzadas de gerencia,
más el apoyo de sus gobiernos, que saben que la colaboración
es la base del progreso de un país, lograron nuevamente posicionarse
en primera línea. Pero la batalla continúa. En sólo
cuatro años, una empresa desconocida -WorldCom- completó varias
fusiones por $18 millardos, para situarse estratégicamente en el
campo de las telecomunicaciones; ahora está adquiriendo a MIC por
$30 millardos y compite con Microsoft, GTE, ATT y BT. La manufacturera de
aviones Boeing completó el mes pasado la adquisición de McDonell
Douglas, convirtiéndose en la empresa dominante de ese mercado. En
Wall Street, el grupo Travelers está adquiriendo Salomon Brothers
por alrededor de $9 millardos. En en este año se han producido 56
fusiones por $31 millardos, 25 veces más que el año pasado.
En la última década, la productividad de los grandes bancos
se incrementó en más de un 13% como resultado de este proceso.
También, recientemente, las auditoras internacionales Coopers &
Lybrand y Price Waterhouse anunciaron planes para fusionarse. El liderazgo
del mercado global será el resultado de estos movimientos gerenciales
y estratégicos, de reestructuración, alianzas, y creación
de valores; transfiriendo e incorporando habilidades gerenciales de eficiencia
y eficacia, con el apoyo de gobiernos fuertes que creen ambientes propicios.
Lo mismo sucede en todos los países exitosos de Asia y Europa. Claro
que siempre habrá nichos para los pequeños David, pero esto
no es suficiente para satisfacer las necesidades de empleo y desarrollo
de una sociedad que aspire a un buen nivel de vida en este sistema global.
Cómo se enfrenta esa corriente en Venezuela? Sentimos
que hay un gran deseo de elevar el estándar de vida y muchas empresas
con deseos de realizar alianzas, y creo que el Gobierno debe tener interés
en aprovechar esta oportunidad. En el mundo hay una masa creciente de millones
de millones de dólares, que está buscando inversiones.
Hemos observado algo de esto con la apertura petrolera,
la venta de las acciones de CANTV, y las cifras récord de nuestra
pequeña bolsa de valores. El capital mundial está disponible
y hambriento de oportunidad que generen buenos y confiables rendimientos,
pero las economías y mercados competitivos abiertos a la expansión
son muchos, y hay exceso en la capacidad de producción mundial. En
la actualidad, las nuevas inversiones buscan rentabilidad y eficiencia,
basadas en la disponibilidad de mano de obra capacitada, servicios adecuados,
recursos naturales estrategicos, cercanía de un vasto mercado, seguridad
económica, altos rendimientos, gobiernos sanos, etc. Las empresas
competitivas globales crean amplias redes de investigación, producción,
financiamiento, distribución y mercadeo, y tratan de obtener los
mejores recursos e ideas dondequiera se hallen. Hay pocas empresas venezolanas
gigantes -probablemente no pasan de un dígito- que están bien
posicionadas o que se están preparando, sobre todo ahora, después
de la reciente crisis económica, que ha dejado al Estado en proceso
de recuperación, por decir lo menos. Sin embargo, con un escenario
mundial en expansión, este es el momento de entender la nueva realidad
y aprovecharla para dar el salto cualitativo e incorporar la sociedad venezolana
a la globalización. La pregunta no es si queremos incorporarnos al
sistema global, sino hacerlo eficazmente.
El Nacional on-line, 14 de octubre
de 1997
Alberto Krygier
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