Clinton anuncia que Argentina será
un aliado estratégico de primer orden para EE UU
Buenos Aires «Llegó papá», tituló,
a cinco columnas en portada, el diario , al anunciar el arribo a Buenos
Aires del presidente, Bill Clinton, que termina su primera gira suramericana
en Argentina, cuya incorporación al reducido club de países
aliados fuera de la OTAN ha pedido al Congreso, según anunció
ayer en persona. Inevitablemente, la imagen acuñada por el canciller,
Guido Di Tella, para ilustrar el acercamiento entre Argentina y EE UU, «relaciones
carnales», fue recordada en Brasil, poco proclive al irrestricto ayuntamiento
con el norte.
Un analista de São Paulo despidió a Clinton
y Menem ríen después de que el primero Clinton recibiera las
llaves de Buenos Aires (Reuters). anticipando que de su visita a Argentina
cabían esperarse orgasmos múltiples. Brasil y Chile han protestado
el galardón concedido a Argentina por considerar que introduce un
elemento de desconfianza en la región. Bastante más a la izquierda
que su anfitrión, Carlos Menem, el jefe de la Casa Blanca, promotor
también del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA),
aun subrayando su respeto por el Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y
Uruguay), recibió a la oposición socialdemócrata, ascendente
en las encuestas previas a las legislativas del próximo día
26.
El ex presidente Rául Alfonsín , Carlos Chacho
Alvarez, y Rodolfo Terragno, por la Unión Cívica Radical (UCR)
y Graciela Fernández Meijide, por la coalición FREPASO (Frente
País Solidario), lamentaron las desigualdades sociales registradas
en Argentina en su crecimiento macroeconómico y aludieron a la corrupción
judicial. «Había un punto de discrepancia, pero se despejó.
Él se mostró sorprendido de que en la región se tuvieran
ciertas sospechas de que su propuesta del ALCA, esa zona de libre comercio
de Alaska a Tierra del Fuego, apareciera como ignorando o debilitando el
Mercosur», declaró Alvarez después de la audiencia.
«Le dije que era consecuencia de escritos y declaraciones de funcionarios
norteamericanos en esa dirección, en que el ALCA debiera crearse
a expensas del Mercosur, y negociando país por país, no con
el Mercosur como bloque.
El presidente Clinton, sin embargo, elogió el Mercosur
y subrayó que no es incompatible con el ALCA». Clinton, según
afirmaron los políticos recibidos, coincidió conceptualmente
con la Alianza opositora en cuanto al peligro de debilitamiento de la clase
media y la necesidad de apoyar más activamente a las pymes. Bromas
aparte sobre el ayuntamiento carnal en la relaciones bilaterales y las gratificantes
explosiones derivadas de su ejecución, Clinton reafirmó en
su entrevista con Menem la importancia de su alianza con Argentina, cuya
consolidación democrática, transformaciones económicas
y privatización de empresas públicas atrajeron multimillonarias
inversiones extranjeras, muchas norteamericanas. «Reconociendo las
contribuciones extraordinarias de su país al mantenimiento de la
paz internacional», destacó en el homenaje al libertador, «he
notificado al Congreso de mi país mi intención de nombrar
a Argentina aliado principal no miembro de la OTAN según las leyes
de los Estados Unidos de América. Nuestra alianza de valores va más
allá de nuestros esfuerzos por la paz y la seguridad pero comienza
ahí«.
El Congreso de EE UU tiene 30 días para poner objeciones
a la propuesta presidencial. Argentina se sumará pues al grupo integrado
por Israel, Egipto, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Jordania.
Para el ministro Di Tella las razones de la nueva sociedad con EE UU, cuyos
beneficios militares preocupan fundamentalmente a las Fuerzas Armadas de
Chile, país con el que Argentina todavía disputas fronteras,
son habas contadas. «¿Cual fue nuestro gran descubrimiento?»,
se preguntó en la conferencia de prensa donde detalló el encuentro
de los presidentes. «Nuestro gran descubrimiento es que EE UU es un
país muy importante, que es el principal proveedor de fondos financieros
en el mundo, de tecnología, de inversiones. Y dicho este listado
de descubrimientos viene la pregunta: ¿Conviene ser amigo o enemigo
de un país que tiene tanta fuerza? Respuesta: sí, nos conviene
ser amigos». Clinton escuchó también las quejas de la
comunidad judío-argentina por el retraso de las investigaciones de
los atentados de 1992 contra la embajada de Israel en Buenos Aires y de
1994 a una mutua de la capital federal, con un saldo de 86 muertos y más
de 200 heridos.
Hillary promete apoyar a las abuelas de Plaza de Mayo J.
J. A. , Buenos Aires Hillary Clinton, que ayer sostuvo en el Teatro Colón
de Buenos Aires una reunión con un amplio espectro de representantes
de las mujeres argentinas y defendió la educación pública,
prometió mediar ante el Gobierno del presidente Carlos Menem en favor
de las Abuelas de Plaza de Mayo, cuyos testimonios y reclamaciones sobre
sus nietos perdidos y la suerte de los más de 10.000 desaparecidos
de la última dictadura castrense (1976-1983) escuchó en privado.
«Nos dijo que lo iba a hacer, que nos ayudaría (ante el Gobierno),
pero no sé hasta qué punto le va a resultar cómodo»,
informó la vicepresidenta de la asociación, Rosa Carlosky.
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carloto,
le había pedido que mediara para lograr la colaboración oficial
en la búsqueda de los nietos perdidos, y para que los adolescentes
que aún siguen sin identidad puedan recuperarla. «Lo más
importante de estas reuniones es que uno que tiene necesidad puede mirar
a los ojos a alguien que tiene poder», aseguró Carloto. Quedó
fuera de juego, por su extremismo, la presidenta de la Asociación
Madres de Plaza de Mayo, Hebé de Bonafini. «Nos avergüenza
que se reciba a Clinton en nuestro país. Representa al país
que explota, esclaviza y reprime al Tercer Mundo, al que pertenecemos»,
había dicho. De acuerdo con su diagnóstico, Clinton «es
de esa raza de hombres que prepararon a los militares latinoamericanos para
torturar a sus pueblos por medio de las dictaduras más feroces y
por haber vendido a nuestro país las armas para matar a nuestros
hijos y para sostener el salvaje bloqueo a nuestra querida Cuba».
La asociación de abuelas comunicó a Hillary
Clinton los detalles de su trabajo para recuperar a los nietos encontrados
y resumió la situación de los derechos humanos en el país,
así como la impunidad de los represores gracias a las leyes de Obediencia
Debida y Punto Final y los posteriores indultos a los comandantes. Carlosky
dijo: «Nos sentimos muy cómodas con ella. Le hemos expresado
nuestro agradecimiento por habernos recibido, por haber hecho esa excepción,
porque realmente no recibió de forma tan privada a nadie, solamente
a nosotras». La esposa del presidente Clinton prometió también
ponerse en contacto con organismos humanitarios de Estados Unidos para recabar
ayuda económica. «Las abuelas, si no tenemos dinero, no podemos
trabajar», reconoció Carlosky.
El País Digital de España,
Octubre de 1997.
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