- Asociación por la Unidad de Nuestra
América
AUNA México
- Mensaje de AUNA México a la VII
Cumbre Iberoamericana
-
- Un grupo de 108 mexicanos y latinoamericanos radicados
en México, hemos suscrito a nombre de la Asociación por la
Unidad de Nuestra América en México (AUNA México),
un Mensaje dirigido a los Jefes de Estado y de Gobierno asistentes a la
VII Cumbre Iberoamericana, a realizarse en la Isla de Margarita, Venezuela.
AUNA México es parte de una organización latinoamericana
amplia e independiente, de carácter civil no gubernamental, que
a partir de un mayor conocimiento de la realidad, limitaciones y posibilidades
de nuestros países, empieza a cobrar vida y aspira a contribuir
a que, en vez de actuar aislados y dispersos, conjuguemos esfuerzos para
enfrentarnos con éxito a problemas comunes.
- A continuación el Mensaje:
- El tema de Los Valores Eticos de la Democracia, considerado
central de la VII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno,
está vinculado en forma indisoluble en nuestros días a otro
fundamental: el de la integración y la unidad de Nuestra América.
Algunos creen que ambos son hoy una utopía, pero ante los profundos
cambios del mundo de nuestros días son más bien una necesidad
histórica. Sabemos que la democracia no es un asunto sencillo que
los gobiernos puedan resolver en forma unilateral, como no lo es el de
la integración; ambos representan un complejo y largo proceso que
reclama la activa y conciente participación de la sociedad.
- Los valores éticos de la democracia comprenden
-como lo saben los jefes de Estado y de Gobierno asistentes a la Cumbre-
diversos aspectos tales como la defensa y garantía de los derechos
humanos, la institucionalidad de la democracia, la lucha contra el flagelo
de la corrupción, la transparencia electoral, la correcta administración
de la justicia y el derecho a la información veraz mediante la garantía
del acceso a los archivos sede del patrimonio cultural de nuestras naciones,
entre otras cosas. La integración por otra parte, no es algo que
sólo tenga que ver con el comercio y la economía. Involucra,
como la propia democracia, aspectos sociales, culturales, jurídicos,
éticos y políticos, a menudo incluso más importantes.
Precisamente por ello no debe verse de manera lineal y aislada, como si
al margen del desarrollo pudieran consolidarse la democracia y resolverse
nuestros problemas. Integración, democracia y desarrollo son, en
realidad, inseparables, y por eso también problemas como el de la
deuda externa y su oneroso servicio, aumentar el ahorro y convertir una
parte mayor del excedente en inversión productiva, regular los movimientos
financieros y ampliar tanto la producción como el mercado interno
y la exportación de bienes y servicios de más alto valor
agregado, son muy importantes para utilizar mejor el potencial de recursos
a nuestro alcance y sentar así las bases de una democracia plena.
- Pero la integración por sí misma reclama
acciones conjuntas -y concretas- a nivel internacional, así como
un cohesionamiento interno de cada país. Ambos son necesarios para
elevar el nivel de ingreso de regiones atrasadas, sectores sociales rezagados,
comunidades marginadas y pobres, y actividades y formas de organización
ineficientes. Para incorporar, por ejemplo, nuevas tecnologías y
mejores métodos de producción y distribución, es preciso
preparar con rapidez, en escuelas y en los centros mismos de trabajo, a
millones de jóvenes, hombres y mujeres; aun así no sería
fácil crear suficientes empleos, y ello sin ignorar los justos reclamos
de la mujer, los jóvenes, los pueblos indios, los trabajadores migratorios
o los desempleados que demandan atención a sus problemas, para poder
vivir dignamente y aportar a la sociedad su esfuerzo e iniciativa.
- Incluso el intento de integrarnos regionalmente, como
se sabe, no es nuevo. La ALALC desde 1960 y el Mercado Común Centroamericano
(MCCA) desde 1958 arrancan desde principios de los años sesenta.
El Pacto Andino, la ALADI, el Mercosur, el SELA, el TLC y el proyecto de
integración de El Caribe son más recientes y también
importantes. Tales mecanismos no son rígidos, y seguramente sufrirán
cambios, sobre todo si la experiencia demuestra que sus frutos no son los
esperados y que las ventajas se concentran en los países más
fuertes. Pero, sin menospreciar lo hecho hasta aquí, parece claro
que ni la integración ni el desarrollo podrá lograrse tan
sólo a partir de zonas de libre comercio y de la acción espontánea
del mercado; se requiere más bien una política y una estrategia
de largo alcance que definan el rumbo y las metas, y ayuden a contar con
los medios para alcanzarlas. Y lo más deseable es que éstos
no sean sólo los propios sino los que permita una genuina cooperación
internacional, en el marco de un nuevo orden mundial menos excluyente e
inequitativo que el actual. La integración regional no significa
aislamiento. Es, sobre todo, una manera de lograr una mejor inserción
en un complejo y cambiante escenario internacional, que servirá
también para que nos acerquemos más a España, Portugal
y la Unión Europea, para que estos países estrechen y enriquezcan
su relación con Nuestra América.
- El sustento de los valores éticos de la democracia
implica a la vez un componente decisivo: el cultural, que tiene hoy mayor
importancia de lo que se supone. En él están en juego valores
y principios esenciales, tradiciones, factores que pueden debilitar y también
fortalecer y afirmar nuestra identidad; la educación, preparación
y adiestramiento de una nueva fuerza laboral, e incluso la necesidad de
cobrar conciencia acerca de los más graves problemas y su posible
solución y aun forjar una nueva cultura ciudadana participativa
que exprese el libre ejercicio y el respeto a los derechos humanos, así
como una mayor capacidad para tomar parte en las decisiones fundamentales.
- La cultura debe ser igualmente un medio y una expresión
para la paz, la convivencia y la colaboración fraterna entre nuestros
países. Una cultura que lleve un mensaje de paz como forma de vida
interna para facilitar el ejercicio de la democracia y el acceso al desarrollo.
Una cultura de paz que permita unir los esfuerzos al proceso de integración
y unidad latinoamericana, a fin de fortalecer nuestra identidad y hacer
prevalecer nuestros valores y manera de concebir al mundo. Cultura de paz
y paz en nuestras mutuas relaciones, son entonces requisitos indispensables
del ejercicio de la democracia y de la búsqueda de la integración
y la unidad necesarias para mantener una vida soberana en el mundo de hoy.
- A menudo se reitera que vivimos en el mundo y en la época
de la información, la comunicación y el conocimiento; mas
lo cierto es que si bien los avances en esos campos son espectaculares,
paradójicamente seguimos aislados, desconociéndonos unos
a los otros, en gran medida sin acceso a los más modernos medios
y a una información sistemática que nos ayude a saber lo
que acontece y lo que, ante ello, podemos hacer. La información
y el conocimiento son en verdad esenciales para desenvolverse y actuar
en una sociedad genuinamente democrática; pero todavía muchos
carecen de ellos, y una minoría, que suele ser muy poderosa, los
concentra y vuelve a menudo centros monopolistas, fuente de privilegios
y objeto de manipulación. El periodismo -cuando se ejerce con responsabilidad
social y ética, y desde luego con la activa participación
de los periodistas-, contribuye al desarrollo democrático y, sin
menoscabo de la soberanía nacional puede sensibilizar a la población
para su acercamiento con pueblos hermanados por un destino histórico
y problemas semejantes.
- En el intento por fortalecer la democracia, nuestros
gobiernos deben avanzar hacia la preservación y desarrollo de la
cultura común en un subcontinente con más de cuarenta millones
de indígenas, con culturas vivas al cabo de más de cinco
siglos de choque e interacción con la cultura europea. Las legislaciones
nacionales, sin afectar la libertad de expresión para una información
veraz -al contrario, ampliándola de este modo- deben estimular una
comunicación no excluyente, pluricultural y democrática.
- Tanto se habla en nuestros días de la democracia
como de la integración, pero es todavía muy poco lo que hemos
hecho, en cada país y en el conjunto de la región, para lograr
ambas. El siglo XXI, que está por abrirse, plantea retos ineludibles
y a la vez posibilidades de avance. Los hechos dirán si seguimos
dispersos y débiles o si, pese a múltiples dificultades somos
capaces de que la integración, el desarrollo económico pleno,
la unidad y la cooperación internacional nos permitan alcanzar esos
valores éticos de la democracia para vivir mejor, y a Nuestra América
hacer un mayor aporte al progreso de la humanidad toda.
- De nuestros pueblos, o sea de nosotros mismos y de lo
que hagamos, depende en gran parte la respuesta. México, octubre
de 1997 Asociación por la Unidad de Nuestra América en México
(AUNA México)
-
- Por el Consejo Coordinador de AUNA México:
- ALONSO AGUILAR MONTEVERDE (investigador), LAURA BOLAÑOS
(periodista), ENRIQUE BRITO (organismos civiles), CUAUHTEMOC CARDENAS SOLORZANO
(Jefe de Gobierno de la ciudad de México), FERNANDO CARMONA (economista),
MIGUEL CONCHA (religioso), GERARDO GIL VALDIVIA (directivo empresarial),
JESUS GONZALEZ SCHMAL (dirigente político), LUIS GONZALEZ SOUZA
(internacionalista), MIGUEL A. GRANADOS CHAPA (periodista), BERTHA LUJAN
(organismos civiles), DAVID MARQUEZ AYALA (economista), LUIS SUAREZ (periodista),
ELENA URRUTIA (académica), ABELARDO VILLEGAS (filósofo).
- Por el Consejo Consultivo de AUNA México:
- MIGUEL ALVAREZ (organismos civiles), OSCAR ALZAGA (abogado),
ANGEL BASSOLS BATALLA (geógrafo), BERNARDO BATIZ (dirigente político),
ALBERTO BELTRAN (periodista), VICTOR FLORES OLEA (internacionalista), RODOLFO
GONZALEZ GUEVARA (dirigente político), RICARDO GOVELA AUTREY (organismos
civiles), CARLOS HEREDIA (diputado), EMILIO KRIEGER (jurista), HORACIO
LABASTIDA (historiador), FERNANDO PAZ SANCHEZ (economista, funcionario),
GUADALUPE RIVERA MARIN (investigadora, funcionaria), AMALIA SOLORZANO DE
CARDENAS (organismos civiles), ALFREDO ZALCE (pintor), LEOPOLDO ZEA (filósofo).
- Otros Miembros de AUNA México que suscriben el
mensaje:
- GLORIA ABELLA (periodista), GUADALUPE ACEVEDO (académica),
ARTURO ALCALDE (abogado), ENRIQUE ANDRADE ALCOCER (economista), SOL ARGUEDAS
(académica), GRACIELA ARROYO (internacionalista), VICTOR BATTA (periodista),
LAURA BECERRA (antropóloga), RAUL BENITEZ ZENTENO (demógrafo),
JUAN M. BUENO SORIA (consultor ambiental), JESUS CAMPOS LINAS (abogado),
HORACIO CERRUTTI (académico), ANA MARIA CETTO (física), ATLANTIDA
COLL (geógrafa), SANTIAGO CREEL (diputado), MARCOS CRESTANI (investigador),
ROBERTO DAVILA (economista y funcionario), LUIS DE LA PEÑA (físico),
SERGIO DE LA PEÑA (académico), CESAR DELGADO BALLESTEROS
(sociólogo), ALFREDO DOMINGUEZ (dirigente sindical), JORGE FONS
(cineasta), PATRICIA GALEANA (funcionaria), CARMEN GALINDO (periodista
y profesora universitaria), MAGDALENA GALINDO (economista y periodista),
ARTURO GARCIA BUSTOS (pintor), LAMBERTO GARCIA ZAPATA (abogado), JULIAN
GASCON MERCADO (médico), AIDA M. GOMEZ R. (contadora pública),
SILVIA GOMEZ TAGLE (académica), JAIME GONZALEZ (empresario), JUAN
F. GONZALEZ (publicista), OSCAR GONZALEZ CESAR (diplomático), JESUS
HERNANDEZ GARIBAY (psicólogo), ALFONSO HERRERA FRANYUTTI (historiador),
CLARA JUSIDMAN (consultora), JOSE LUIS LEON (académico), ANA MARIÑO
(economista), GASTON MARTINEZ RIVERA (académico), JORGE MELENDEZ
(periodista), RICARDO MENDEZ SILVA (jurista), JOSEFINA MORALES (académica),
BERNARDO A. MUÑOZ RIVEROHL (psicólogo), MARGARITA NOLASCO
(antropóloga), ENRIQUE OLIVARES (investigador), JOEL ORTEGA (periodista),
ISAAC PALACIOS (economista), ANA FRANCISCA PALOMERA (trabajadora social),
MANUEL PEIMBERT (astrónomo), OLGA PELLICER (embajadora), RUFINO
PERDOMO (académico), IRMA PORTOS (economista), VICTOR QUINTANA (organismos
civiles), FANNY RABEL (pintora), BERENICE RAMIREZ (académica), GLORIA
RAMIREZ (derechos humanos), HECTOR REYES LARA (académico), MARIA
ESTHELA RIOS (abogada), MARIA ELENA RODRIGUEZ OZAN (académica),
SALVADOR RODRIGUEZ Y RODRIGUEZ (economista), HECTOR ROLDAN (ingeniero),
ADALBERTO SANTANA HERNANDEZ (investigador), JOHN SAXE-FERNANDEZ (internacionalista),
MARTHA TAMAYO (organismos culturales), CARLOS TOPETE (arquitecto), ELIO
VILLASEÑOR (organismos civiles).
- Consultores Especiales de AUNA México en Asuntos
Latinoamericanos:
- SERGIO BAGU (Argentina), JOSE LUIS BALCARCEL (Guatemala),
MERCEDES DURAND (El Salvador), JAIME ESTAY (Chile), ALFREDO GUERRA-BORGES
(Guatemala), LILIAM JIMENEZ (El Salvador), RINA LAZO (Guatemala), MARIO
MIRANDA (Bolivia), FRIDA MODAK (Chile), ARNALDO ORFILA REYNAL (Argentina),
JORGE TURNER (Panamá).
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Asociación por la Unidad de Nuestra
América en México (AUNA México)
Dirección provisional: Heriberto
Frías Nº 1529, Despacho 504, Colonia del Valle, Delegación
Benito Juárez, México D.F., C.P.- 03100, Teléfono
688-77-06, Fax 688-68-68
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